Saltar al contingut

El NAT Las sedes

Museu de Ciències Naturals de Barcelona

Terrado Vivo

Las cubiertas y terrados verdes de Barcelona

La implantación de cubiertas verdes en las ciudades tiene importantes beneficios ambientales como son el incremento del verde y de la biodiversidad, la creación de nuevos hábitats para la fauna, la mejora del paisaje urbano y la calidad de vida de sus ciudadanos. También es importante para la reducción del efecto isla de calor, la captación y almacenamiento de agua, la reducción de los niveles de contaminación, la mejora del aislamiento térmico y acústico y la limitación de los efectos de las lluvias intenses.

Nuestra cubierta no recoge las aguas de lluvia. Barcelona ya tiene sistemas colectivos de acumulación de aguas pluviales excelentes y muy bien dimensionats.

Las piscinas se llenan con aguas grises del freático y regamos el Terrado por capilaridad a partir de una manta de riego con aguas del freático. En caso de emergencia podríamos utilizar agua de compañía.

La implementación de cubiertas verdes promovida por el Ayuntamiento de Barcelona es una de las medidas incluidas en el Plan Clima, el Plan del Verde y de la biodiversidad de Barcelona 2020 y el Programa de Impulso de la infraestructura verde urbana. Como resultado de estas medidas, se han incrementado 5.500 m2 de cubiertas verdes y azoteas a las que se sumarán los 7.100 m2 del Terrado Vivo del Museo.

El Terrado Vivo del Museo

Superfície total de la cubierta 13.800 m2, Terrado Vivo 7.100 m2

Vista aérea de la cubierta verde del Museo. Imagen de Pere Vivas/MCNB

¿Cómo es el Terrado Vivo del Museo?

Las características y situación del edificio condicionan los tipos de plantas de las cubiertas verdes. El Terrado tiene una limitación de peso, el mar está cerca y a menudo sopla el viento. Para no sobrepasar el peso establecido, se han escogido plantas herbáceas que necesitan poco grosor de tierra, evitando árboles o vegetación pesada.

El Terrado Vivo tiene flora adaptada a las condiciones ambientales del Mediterráneo y en concreto, de Barcelona y a la cercanía del mar.

¿Qué hay en el Terrado Vivo?

Prados mediterráneos de plantas anuales, que sobreviven al calor del verano en forma de semillas cuando la planta se seca o de bulbos bajo tierra, esperando mejores condiciones para volver a brotar. Son plantas adaptadas a la cercanía del mar.

Balsas de agua dulce, con vegetación autóctona. En las balsas viven muchos animales microscópicos que se alimentan de las algas del plancton y que son el alimento de otros animales más grandes. Las balsas muestran, así, ambientes de agua dulce, ricos en vida.

Es una cubierta experimental donde se podrá investigar sobre cubiertas verdes.

Se realiza un seguimiento de las plantas y animales para conocer qué especies son las más adecuadas para las cubiertas verdes de Barcelona.

¿Cuándo se puede visitar?

A partir del 28 de junio.

Horarios

  • De martes a viernes, de 16-20 h (última entrada a las 19:30 h)
  • Fines de semana y festivos, d’11-20 h  (última entrada a las 19:30 h)

Precio

  • Entrada general: 3€
  • Entrada reducida: 2€
  • Gratuita del 28 de junio al 31 de julio
  • 50% del 1 al 30 de agosto

Visitas guiadas

  • Horario: jueves, viernes, sábado y domingo. Turnos a les 17.30, 18.15 y 19 h
  • Duración: 35 minutos
  • Público: general (actividad recomendada a partir de 7 años)
  • Precio entrada general: 4€ (descuento del 50% hasta el 30 de agosto)
  • Inscripción: el mismo día de la actividad se pueden reservar plazas de forma presencial en el mostrador de información del Museo (a partir de las 11 h, coincidiendo con la apertura del Museo)

Áreas del Terrado Vivo

El Terrado Vivo consta de 7 áreas: un área de acogida central introductoria con algunas de las especies más frecuentes de nuestros terrados, también claveles del aire (que pueden vivir sin tierra), y enredaderas; tres tipos de prados mediterráneos de plantas anuales y tres tipos de lagunas.

 

  • Área de acogida

    En esta área se encuentra una explicación introductoria del Terrado Vivo y en la jardinera central podréis ver algunas de las especies más frecuentes en nuestro terrado.

    Claveles del aire (Tillandsia)

    Son plantas epífitas, es decir, pueden vivir sin tierra, pero necesitan mucha humedad ambiental. Las podréis contemplar en los enrejados. La proximidad del mar y la orientación norte facilitan su vida en la cubierta.

    Son una buena solución para tener plantas en los lugares donde no puede haber tierra.

    En la zona mediterránea no hay ninguna especie de planta epífita.

    Claveles de agua (Tillandsia) en los enrejados y plantas trepadoras. Imagen de Pere Vivas/MCNB

    Enredaderas

    Hemos escogido enredaderas subtropicales, tolerantes a la proximidad del mar y de crecimiento rápido.

    No son frecuentes en la zona mediterránea, excepto algunas especies que se encuentran en encinares litorales. Son muy abundantes en las grandes selvas cálidas. Utilizan los troncos de los árboles para crecer buscando la luz.

  • Prado de plantas anuales de Barcelona

    Muchas hierbas de los prados mediterráneos son anuales y sobreviven durante el seco y caluroso verano en forma de semillas.

    Las plantas anuales

    • Sus flores atraen muchos y diversos insectos polinizadores.
    • No aumentan de tamaño ni de peso.
    • Retienen bien la tierra y sobreviven en suelos muy delgados.
    • Son plantas ideales para las cubiertas verdes de las ciudades.

    Prado de plantas anuales. Imagen de Lina Ubero/MCNB

    Ciclo de vida

    A principios de verano, estas plantas se secan y las semillas quedan en el suelo. Con las primeras lluvias del otoño, las semillas germinan. En primavera, las plantas se llenan de flores que producen nuevas semillas. Algunas plantas sobreviven al verano porque tienen yemas de persistencia a pocos centímetros del suelo. Así, el calor del verano no las quema.

    ¿Dónde las podemos encontrar?

    En la naturaleza crecen en sitios donde no hay matorrales ni árboles. Así, no tienen que competir por la luz, el agua y los nutrientes. Antiguamente, cuando los rebaños pastaban por los alrededores de Barcelona, estos prados de hierbas anuales eran mucho más frecuentes y abundantes. Los rebaños impedían el crecimiento de matorrales y árboles, de forma que las hierbas anuales tenían más espacio para vivir y crecer.

  • Prado con plantas anuales resistentes a la sal

    La vegetación del litoral está condicionada por la proximidad del mar

    La presencia del mar

    Cuando el viento es de levante arrastra pequeñas gotas de agua y las deposita sobre las plantas más próximas al mar. Y, con los años, el suelo del litoral acumula sales marinas.

    En general, la sal tiene efectos negativos para la mayoría de las plantas.

    Plantas resistentes a la sal

    Las plantas más resistentes a la sal se llaman halófitos, que en griego significa ‘plantas que aman a las sales’.

    Esta parte del terrado es la que está más expuesta al mar. Y aquí hemos complementado el prado de hierbas anuales con plantas resistentes a la sal.

    Prado de plantas anuales resistentes a la sal. Imagen de Pere Vivas/MCNB

    Con el seguimiento y la observación de estas plantas resistentes a la sal podremos determinar qué especies toleran mejor la proximidad del mar y son las más adecuadas para otras cubiertas verdes del litoral.

    Ciclo de vida

    A principios de verano estas plantas se secan y las semillas quedan en el suelo. Con las primeras lluvias de otoño, las semillas germinan. En primavera, las plantas se llenan de flores que producen nuevas semillas.

  • Prado con plantas bulbosas

    Algunas plantas sobreviven a los calurosos veranos del Mediterráneo gracias a yemas en forma de bulbo que quedan bajo tierra.

    Las plantas bulbosas

    • Sus flores son muy vistosas.
    • Son plantas ideales para las cubiertas verdes de las ciudades.
    • Sin sombra, sin aradas y sin jabalíes, forman densas alfombras de bulbos

    Prado con plantas bulbosas. Imagen de Pere Vivas/MCNB

    Ciclo de vida

    Las plantas con bulbo se llaman geófitos porque pasan una parte del año bajo tierra. Cuando llega el calor, las hojas de estas plantas se secan y los frutos esparcen las semillas. Los nutrientes más valiosos se guardan en un bulbo o rizoma que queda cubierto bajo tierra. Y cuando las condiciones son adecuadas otra vez, los bulbos brotan, florecen y crecen.

    Muchas plantas bulbosas crecen a finales de invierno o en otoño para evitar la competencia con otras plantas. Para coincidir con los polinizadores, algunas bulbosas florecen muy pronto y sacan primero las flores y después las hojas. Otras lo hacen al revés y florecen después del verano.

    ¿Dónde las podemos encontrar?

    En el pasado eran muy abundantes en la zona del Mediterráneo. Crecían en terrenos poco profundos o pedregosos, sin muchos árboles o grandes arbustos que les dieran sombra. Con la expansión de la agricultura y el uso de pesticidas, han ido desapareciendo hasta convertirse en plantas raras en todas partes.

  • Lagunas permanentes con aguas pobres en nutrientes

    Las zonas de aguas pobres en nutrientes son el hábitat exclusivo de microorganismos difíciles de encontrar en otros parajes de Cataluña.

    La balsa de la cubierta

    Esta balsa nos permite:

    • Cultivar plantas que crecen en aguas blandas y ácidas, pobres en nutrientes.
    • Acoger especies raras y amenazadas, tanto de plantas como de animales.

    Lagunas permanentes con aguas pobres en nutrientes. Imagen de Pere Vivas/MCNB

    Para mantener las condiciones ambientales más adecuadas:

    • Se regula el pH del agua.
    • Se eliminan los excesos de sales con un sistema de filtrado especial.

    ¿Dónde encontramos zonas de aguas pobres en nutrientes?

    En la mitad occidental de la península Ibérica y en zonas de montaña.

    En Cataluña son escasas. Las surgencias (ullals, en catalán) del delta del Ebro son una excepción.

  • Lagunas con cárex

    Las plantas de las zonas húmedas suelen tener las hojas estrechas y alargadas para poder convivir muy juntas.

    La bala de la cubierta

    En esta balsa encontraréis:

    • Especies de cárex de aspecto grande, propias de lugares que están siempre húmedos.
    • Plantas sumergidas, como los nenúfares, que pueden vivir en zonas de aguas poco profundas y tienen hojas que flotan

    Lagunas con cárex. Imagen de Pere Vivas/MCNB

    El cárex

    Hay centenares de especies de cárex. Las encontramos en hábitats muy diferentes: en el encinar mediterráneo, en los prados de alta montaña y en las regiones frías y templadas de Eurasia y América. En parajes favorables, crecen de forma apiñada y forman matas parecidas a las de los juncos.

    Muchas especies de cárex son acuáticas y aprovechan el tejido esponjoso del tallo para transportar el oxigeno del aire hasta las raíces sumergidas.

    Las matas de cárex filtran el agua de la orilla de los ríos y ayudan a oxigenarla y a hacerla potable.

  • Lagunas permanentes

    En las zonas húmedas encontramos numerosos organismos que no podrían sobrevivir en la sequía del verano..

    La balsa de la cubierta

    En esta balsa encontraréis

    • Las plantas más típicas de lagos y orillas de los ríos del piso basal.
    • Algunas especies también son frecuentes en carrizales, arroyos y aguas poco profundas.
    • En esta laguna utilizamos agua dura, rica en carbonatos, parecida a la que nos llega a casa.

    ¿Qué pasa a lo largo del año?

    Muchas especies de agua dulce llegan al máximo de floración justo antes del verano. Es el momento en que muchas plantas mediterráneas dispersan las semillas y entran en reposo esperando las lluvias de otoño.

    Las lagunas de Barcelona

    Antes, en el llano de Barcelona había muchas zonas húmedas. En el barrio de El Poblenou, situado cerca del mar, había numerosas lagunas. El nombre del barrio de La Verneda hace referencia a los montes de alisos (verns, en catalán), que crecían a lo largo de los torrentes que bajaban de Collserola. Hoy en día encontramos muchas de estas plantas y árboles en el delta del Llobregat.