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Colecciones zoológicas

Artrópodos

La colección de artrópodos es la más numerosa y diversificada del Museo puesto que contiene más de la mitad del total de especímenes de las colecciones que en él se conservan. La cantidad exacta de ejemplares es difícil de estimar pero está comprendida entre 1.750.000 y 1.900.000 y en ella encontramos testimonios de la mayoría de órdenes de los diferentes subfílums (Chelicerata, Crustacea, Uniramia) que conforman el fílum Arthropoda, si bien los hexápodos son el grupo que se encuentra representado en mayor medida con una importante relevancia de los insectos.

La colección de especímenes tipo de la colección de artrópodos presenta un destacado valor científico, tanto por lo que respecta al número de ejemplares y especies como a los grupos taxonómicos representados en la misma.

La mayor parte de la colección de artrópodos proviene de la región paleártica, aunque las colecciones de algunos grupos de insectos coleópteros como los anobios, cicindélidos, tenebriónidos e insectos neurópteros contienen representantes de la práctica totalidad de regiones bioclimáticas del mundo por razones históricas.

Las colecciones de Artur Martorell y de Daniel Müller fueron las primeras que ingresaron en el Museo Martorell en 1901 y 1903, respectivamente, por lo que tienen un importante valor histórico y patrimonial aunque su valor científico es escaso debido a los limitados datos de recolección de los que disponen. La primera colección con rigor científico fue depositada en el año 1916 por Ascensi Codina y en ella destacan los coleópteros cicindélidos (escarabajos tigre) de todo el mundo.

Las colecciones que siguieron a éstas son muchas y de gran importancia, pero hay que mencionar especialmente la creada a partir de la labor recolectora y científica del Dr. Francesc Español, conservador y director del Museo (desde los años treinta hasta a los años noventa del siglo pasado), que dejó un legado patrimonial de gran interés científico con un gran número de nuevos taxones casi todos válidos actualmente y nuevas citas geográficas. Su actividad educativa y de formación de nuevos entomólogos también dio fruto, puesto que la investigación entomológica fue continuada por sus discípulos traduciéndose en una colección muy activa que, año tras año, recibe un gran número de consultas además de un gran volumen de ingresos de colaboradores del Museo que van enriqueciendo sus fondos.

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  • Fondo de la colección
  • Fuentes de ingreso
  • Preparación y conservación

La colección de artrópodos engloba todos los grandes grupos del fílum Arthropoda, como Hexapoda (insectos y entognatos), Myriapoda (ciempiés y milpiés), Crustacea (crustáceos) y Chelicerata (arañas, escorpiones y afines), si bien los insectos son el grupo mejor representado y más diversificado. Así, el Museo preserva una buena representación de todos los órdenes de insectos, sobre todo paleárticos, aunque por razones históricas algunos grupos de coleópteros y neuropteroideos también cuentan con representantes de prácticamente todas las regiones bioclimáticas del mundo.

  • Colección de especímenes tipo

    La colección de especímenes tipo incluye holotipos y paratipos, además de algunos lectotipos, paralectotipos, neotipos y paraneotipos, nomenclatura específica que sirve para establecer los especímenes a partir de los cuales se han descrito nuevos taxones para la ciencia. El volumen estimado de especímenes tipo de la colección de artrópodos del Museo puede superar los 5.000 ejemplares que actualmente se están registrando, documentando e informatizando (año 2013: 3.700 especímenes tipo registrados). La mayoría de especímenes tipo se encuentran preservados en seco, pero también hay ejemplares preservados en alcohol (70º) y un pequeño número en preparación microscópica. Una parte muy importante de estos especímenes tipo son hexápodos, siendo los coleópteros los representantes mayoritarios. Pero, todos los subfílums del fílum Arthropoda, como Myriapoda, Crustacea y Chelicerata, están presentes en la colección de tipos.

    Actualmente se están efectuando trabajos de revisión de la documentación asociada a los especímenes tipo, algunos de los cuales datan del siglo XIX como los descritos o recolectados por Jeannel, Reitter y Winkler, o como algunos odonatos y neuropteroideos de la colección Navàs. Además, muchos de estos taxones descritos antiguamente eran publicados sin marcar los correspondientes especímenes tipo, por lo que se consideran lo que se denomina sintipos, a la espera de que, en caso necesario, el especialista y/o el autor los designe y etiquete convenientemente.

     

  • Colección de fauna hipogea

    La actual colección es el resultado de una línea de investigación de larga tradición en el centro que fue impulsada por el ilustre entomólogo, conservador y director del Museo, Dr. Francesc Español i Coll, continuada por quien le sucedió como conservador de entomología, Dr. Oleguer Escolà, y en la actualidad por el equipo de conservadores y técnicos del Departamento de Artrópodos del Museo, que trabaja activamente. El fruto de esta larga trayectoria de proyectos de recolección dentro de cavidades ha dado lugar a una colección de artrópodos de hábitat subterráneo muy importante, que supera con creces los 200.000 ejemplares y en la que están representados todos los componentes del fílum artrópodos (crustáceos, arácnidos, miriápodos, insectos y entognatos), si bien los insectos coleópteros son el grupo mejor representado y estudiado y, por consiguiente, el que posee un número superior de especímenes tipo. La relación con diferentes especialistas bioespeleólogos ha posibilitado importantes intercambios y grandes donaciones, entre las que hay que señalar el ingreso de colecciones de coleópteros cavernícolas como la de Ricardo Zariquiey Álvarez y la de Jacques Nègre que, sumadas a la de Francesc Español, forman la colección de coleópteros leiódidos más importante de Europa.

    Ricardo Zariquiey Álvarez (Barcelona, 1897-1965), médico y filántropo, hijo del también pediatra y naturalista Ricardo Zariquiey Cenarro (Caparroso, Navarra, 1870-Arenys de Munt, 1943), fue presidente de la Institución Catalana de Historia Natural (1929-1930) y activo colaborador del Museo de Zoología. El 1917 inició, junto con su padre, la recolección y estudio de los coleópteros endogeos y cavernícolas descubriendo numerosas novedades de elevado valor científico. Así crearon una de las colecciones de escarabajos de cueva más importantes, Leiodidae: Cholevinae (= Catopidae: Bathysciinae). La colección Zariquiey agrupa, por consiguiente, las recolecciones de ambas generaciones e ingresó en el Museo de Zoología de Barcelona en el año 1958. Consta aproximadamente de unos 6.000 lotes de ejemplares de leiódidos, más de 300 de ellos especímenes tipo.

    Jacques Nègre (París, 1907-Toulouse, 1988). Entomólogo, especialista en carábidos y aficionado a la fauna subterránea, inició la actividad exploradora en el periodo de 1940 a 1945 en Europa, el norte de África, Asia tropical y América Latina. La colección formada por sus recolecciones se enriqueció con colecciones que adquirió, como las de Alluaud, Carret, Pater, Puel, Sudre, etc., así como con los carábidos, muy numerosos y de gran interés científico, de la colección Mas de Xaxars. En 1956 cedió al Dr. Francesc Español, como donativo personal, la colección Fagniez de leiódidos (escarabajos de cueva), anobios (carcomas) y tenebriónidos (escarabajos negros). En 1958 efectuó un depósito adicional de 359 anobios (colección Planet). En 1968 ingresó en el Museo su colección de coleópteros, la mayoría carábidos, y puesto que también había sido aficionado a la bioespeleología, sumó una colección de tréquidos (carábidos de cueva) y leiódidos (escarabajos de cueva) que consta de unos 5.000 lotes de ejemplares y unos 50 especímenes tipo.

  • Colección de coleópteros

    La colección de insectos coleópteros es la más diversificada y numerosa de las colecciones de artrópodos del Museo, con cerca de un millón de ejemplares, e incluye representantes de la mayor parte de familias taxonómicas de distribución paleártica, aunque también están presentes en ella familias de distribución afrotropical, neotropical, indomalaya, neártica y australasiana.

    Esta colección creció y adquirió notable importancia científica con la labor investigadora del Dr. Francesc Español (1923-1990), que se interesó en particular por los leiódidos (escarabajos de cueva), los tenebriónidos (escarabajos negros) y los anobios (carcomas) de todo el mundo. Además, las importantes cesiones de otras colecciones de coleópteros de investigadores y naturalistas, entre las que deben destacarse las colecciones Codina i Ferrer, Nègre y Zariquiey, entre otras donaciones más recientes, le añaden un gran valor científico. Por otra parte, las primeras colecciones que ingresaron en el Museo y que datan de principios del siglo XX, como la colección Martorell i Peña y la colección Müller, aportan un notable valor histórico al fondo de la colección.

    Francesc Español i Coll (Valls, 1907-Barcelona, 1999). Farmacéutico, gran entomólogo e investigador especializado en coleópteros, fue conservador y director del entonces denominado Museo de Zoología de Barcelona, el actual Museo.

    En 1924 empezó a colaborar con el Museo de Zoología y en 1932 fue nombrado regente de entomología. Entonces cedió sus colecciones al Museo, que en aquel momento constaban de unos 16.000 ejemplares, la mayoría del Camp de Tarragona, el Pirineo y Marruecos occidental. Desde 1939 fue responsable máximo de la institución pero hasta el año 1966 el Ayuntamiento no formalizó su cargo como director del Museo de Zoología.

    Las principales líneas y grupos de estudio del Dr. Español, en los que describió un gran número de nuevos taxones son:

    – Tenebriónidos del Mediterráneo occidental
    – Anobios de todo el mundo
    – Coleópteros hipogeos ibéricos y norteafricanos

    El interés de los tenebriónidos (con más de 80.000 especies) radica en que están especializados en ambientes desérticos. Los anobios, cuya colección es de carácter mundial, eran un grupo muy desconocido hasta que el Dr. F. Español los estudió y ordenó su sistemática. El estudio de este grupo se inició a raíz de las implicaciones económicas (daños en la madera empleada en construcción, en diferentes productos alimentarios, en productos de celulosa, en tabaco, etc.) de estos escarabajos. Los coleópteros cavernícolas son difíciles de observar y recolectar y tienen un gran interés debido a los diferentes mecanismos de adaptación a un medio tan peculiar como es el subterráneo (simas, cuevas, minas, etc.), que determina que las especies tengan una distribución limitada y facilita que queden aisladas en el tiempo y en el espacio dando lugar así a endemismos, muchos de ellos relictos.

    Manuel Martorell i Peña (Barcelona siglo XIX-1890), hermano del fundador del Museo Martorell, Francesc Martorell i Peña (Barcelona, 1822-1878). Fue el primer director honorario del centro desde junio de 1880 y ejerció el cargo hasta a su fallecimiento, en marzo de 1890. Pero su colección entomológica no ingresó en el Museo hasta la muerte de su viuda, Teresa Poch, en el año 1901. En colaboración con su primo y eminente entomólogo y botánico Miquel Cuní i Martorell (Calella 1827-Barcelona 1902) publicó el Catálogo de los coleópteros observados en Cataluña (1876). La colección estaba compuesta originalmente por 4.329 ejemplares de diferentes grupos de insectos, la mayoría europeos, con una importante presencia de especímenes de Cataluña.

    Frederich Daniel Müller Steffan (siglo XIX-siglo XX). Dibujante de estampados suizo y entomólogo aficionado establecido en Barcelona. En 1903, la Junta de Ciencias Naturales adquirió su colección a Maria Giner i Nolla. Esta constaba originalmente de 32.800 ejemplares, representantes de unas 8.000 especies rigurosamente clasificadas según el Catalogus Coleopterorum Europae, Caucasi et Armeniae rossicae de Heyden, Reitter y Weise del año 1891, que acompañaba a la colección a modo de inventario y que actualmente se conserva en la biblioteca del Museo. La colección tiene, por consiguiente, un destacado interés histórico por su antigüedad, pero un escaso valor científico debido a los limitados datos de recolección de los que se dispone.

    Eugeni Ferrer i Dalmau (Mataró, 1856-Terrassa, 1934). Naturalista e ingeniero químico. Interesado principalmente por la entomología y la botánica, publicó algunos trabajos sobre cicindélidos, entre los que destaca Assaig monogràfic sobre les Cicindeles catalanes (1911). Fue socio fundador y, en 1904, presidente de la Institución Catalana de Historia Natural. La colección fue depositada en el Museo en 1937 por su viuda. Según el inventario efectuado en el momento del ingreso, la colección constaba de un total 3.424 ejemplares que representaban a 31 familias diferentes con los coleópteros como grupo mayoritario.

    Ascensi Codina i Ferrer (Barcelona, 1877-Barcelona, 1932). Zoólogo. En 1916 ingresó en el Museo como naturalista agregado y regente de Entomología. Aunque se dedicó principalmente al estudio de los coleópteros, también trabajó con los lepidópteros y los hemípteros y recolectó abundante material. Publicó cerca de ochenta estudios: Alguns coleòpters de les illes d’Eivissa i Formentera (1918), Recull de zoocecídies catalanes (1920), Una nova cicindela ibèrica (1931) y, dentro de la Fauna de Catalunya publicada por el Institut d’Estudis Catalans, las monografías sobre el género de coleópteros Carabus (1915), los hemípteros (1920) y los cicindélidos. Su colección de Cicindelinae presenta unos 2.247 ejemplares e incluye especímenes tipo y cotipos así como ejemplares de todo el mundo.

    Josep Maria Mas de Xaxars i Palet (Alella, 1881-Barcelona 1946). Fue alumno del padre Barnola en el Colegio del Sagrado Corazón, de la Compañía de Jesús, en Barcelona, donde coincidió con Aguilar-Amat, entre otros. Se centró en el estudio de los cicindélidos y los carábidos. En 1948 legó al Museo su colección entomológica, excepto los carábidos que fueron adquiridos por otro ilustre entomólogo, J. Nègre. Se trataba de la primera colección ibérica de Carabus, Cychrus y Calosoma, que constaba de unas 1.558 formas y más de 5.000 ejemplares.

    Robert Gerroumí (La Chifla, Argelia, 1923-Perpiñán, Francia, 2005). Gran entomólogo especializado en coleópteros. Cedió su colección, que consta de más de 15.000 ejemplares, al Museo. Esta destaca por su gran interés científico y excelente presentación, que refleja un carácter preciso y minucioso. La colección fue ingresada en 2008 por la familia, siguiendo su voluntad, y está formada por 173 cajas entomológicas con especímenes de diferentes familias de coleópteros. El grupo más destacado son los carábidos, muchos de ellos del Rosellón, aunque contiene representantes de todo el Mediterráneo y, en particular, del norte de África.

  • Colección de lepidópteros

    La colección de lepidópteros es la segunda en importancia dentro de la colección de artrópodos en cuanto a abundancia y riqueza específica. Contiene representantes de la mayor parte de especies que se encuentran en la península Ibérica, islas Baleares e islas Canarias, aunque también conserva especímenes de la parte más oriental de la región paleártica y del África y la América tropicales. El fondo más importante es el procedente de la colección Sagarra, con un número aproximado de 150.000 ejemplares.

    Ignasi de Sagarra i de Castellarnau (Barcelona, 1890-Barcelona, 1940). Zoólogo. Ingresó en la Institución Catalana de Historia Natural en 1905 y en el Museo en 1918, donde ocupó los cargos de conservador de Zoología y regente de Lepidópteros y Ornitología por concurso oposición. Con motivo de este nombramiento gestionó el ingreso de las colecciones entomológicas de la ICHN en el Museo y efectuó donación de su colección de lepidópteros. Entre los años 1918 y 1936 fue ampliando la colección de lepidópteros del Museo con sus aportaciones y las de varios colaboradores de la institución como Felip Ferrer i Vert, Alfred Weiss, Odó C. Rosset, L. Navàs, Orazio Querci, Enrico Romei, J. Grustan, Màrius Amigó y Eugeni Balaguer, entre otros, y de personal del Museo como Pius Font i Quer, Joan B. d’Aguilar-Amat, Santiago Novellas, Anna Foix, Pepita Mata, etc., hasta convertirla en la colección más importante de España junto con la del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, con más de 100.000 ejemplares y algunas especies y numerosas razas nuevas.

    Salvador Maluquer i Nicolau (Barcelona, 1881-Barcelona, 1955). Abogado de profesión, fue fundador de la Institució Catalana d’Història Natural, profesor de ciencias naturales de la Mancomunitat de Catalunya y de la Generalitat de Catalunya y regente del Acuario y Parque Zoológico de Barcelona. Aunque trabajó con varios grupos zoológicos, entre los años 1900 y 1910 se dedicó al estudio y recolección de lepidópteros y fue el maestro de Ignasi de Sagarra y quien lo introdujo en el estudio de la lepidopterología. Su colección de Lepidoptera, integrada en las colecciones de la ICHN, ingresó en el Museo en el año 1916 y posteriormente se integró en la colección Sagarra.

    Josep M. Farriols i Centena (1886-1954). Ginecólogo de profesión, fue miembro de la Institución Catalana de Historia Natural y colaborador del Museo desde el año 1921. Reunió una importante colección de lepidópteros, principalmente Lycaenidae, y de himenópteros procedentes de la sierra de Collserola (Les Planes, Vallvidrera), el Vallès Oriental y otros lugares de Cataluña. Fue colaborador de Sagarra, Francesc Español y los hermanos Vilarrúbia y publicó algunas notas científicas en el Butlletí de la Institució Catalana d’Història Natural. Al morir, sus colecciones fueron donadas al Museo por su esposa, Mercedes Calbo Rodés.

    Lluís Domènech i Torres (Barcelona, 1911-Lleida, 1992). Arquitecto de profesión y naturalista de vocación, se dedicó a la ornitología y a la lepidopterología. Fue presidente de la Sociedad Catalana de Lepidopterología desde la fundación de la entidad (1978) hasta su muerte. Publicó varios trabajos sobre ropalóceros catalanes en el Butlletí de la Societat Catalana de Lepidopterologia y en el volumen anual de esta entidad Treballs. Reunió una importante colección de lepidópteros (16.000 ejemplares), especialmente ropalóceros, procedentes de Cataluña Occidental, Pirineo Central y Oriental y la sierra de Les Gavarres (Baix Empordà). Mediante compra e intercambio reunió asimismo una importante colección de mariposas exóticas de todo el mundo. En el año 1987 donó sus colecciones al Museo.

    Anisi Rius Dalmau (Barcelona, 1937-Barcelona 2008) y su hijo Jordi Rius (Barcelona, 1970). Entomólogos aficionados. Su colección de lepidópteros (mariposas diurnas y nocturnas) ingresó en el Museo de Zoología el 18 de noviembre de 2000 cedida por su familia y cumpliendo su voluntad. Dicha colección consta de unos 15.000 ejemplares y en ella están representadas la mayoría de especies de la península Ibérica, así como ejemplares de la región paleártica más occidental. Los especímenes se encuentran en perfecto estado, correctamente documentados y la mayoría determinados por Anisi Rius.

  • Colección de neuropteroideos y afines

    Esta colección consta de unos 11.000 especímenes y contiene ejemplares de neurópteros (crisopas y afines), mecópteros (moscas escorpión), tricópteros (friganias), efemerópteros (efímeras), plecópteros (perlas y afines), embiópteros (tejedores), psocópteros (piojos de los libros y afines) y odonatos (libélulas y caballitos del diablo). Gran parte de estos grupos provienen de la colección Navàs, que contiene numerosos especímenes tipo y donde se encuentran representantes de los cinco continentes.

    Longí Navàs i Ferrer (Cabacés, 1858-Girona, 1938). Padre jesuita y gran naturalista que llegó a describir casi 400 géneros, más de 2.600 especies y más de 240 variedades de insectos nuevos para la ciencia. Fue un especialista mundialmente reconocido en neurópteros, por lo que incluso en la actualidad su nombre está asociado a este orden de insectos del que describió casi 1.900 especies y variedades y casi 300 géneros nuevos.

    En el Museo se encuentra una parte muy valiosa de su colección de neurópteros (más de 8.000 ejemplares con un número muy considerable de tipos) y otros grupos de insectos como los odonatos, mientras que otra parte considerable de su colección de insectos de la península Ibérica (unos 7.300) aún está en el Colegio del Salvador, en Zaragoza.

  • Colección de himenópteros y dípteros

    Las colecciones de himenópteros y dípteros, con un número aproximado de 70.000 y 21.000 ejemplares respectivamente, tienen representantes de la mayor parte de familias de la región paleártica. Los especímenes son principalmente de la península Ibérica y el norte de África, aunque también hay algunas familias con representantes de todo el mundo. Entre sus fondos hay que destacar la colección Bofill i Pichot, que contiene un número considerable de especímenes tipo.

    Josep Maria Bofill i Pichot (Barcelona, 1860-Sant Julià de Vilatorta, 1938). Médico y entomólogo, vocal de la Junta de Ciencias Naturales entre 1918 y 1920. Entre 1919 y 1920 Bofill i Pichot donó su colección de himenópteros regionales, debidamente etiquetados y con localidades de recolección precisas. El volumen estimado de la colección es de unos 7.000 ejemplares catalanes destacando los Ichneumonidae (24 cajas). En el campo de la entomología colaboró inicialmente con Pere Antiga i Sunyer (Barcelona, 1854-Barcelona, 1904) en la elaboración del importante Catàleg d’insectes de Catalunya: Hymenòpters, basado en las extensas colecciones de este maestro aficionado a la entomología y publicado en fascículos por la Institució Catalana d’Història Natural (1902-1906). La muerte de Antiga, en 1904, dejó la obra y las colecciones en manos de Bofill i Pichot, que prosiguió la publicación del catálogo hasta 1906.

    José María Dusmet Alonso (Chinchón, Madrid, 1869-Zaragoza, 1960). Entomólogo de renombre. Se doctoró en Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid en el año 1894 con la tesis Algunos datos para el estudio de los Tentredínidos de España. Donó su colección de más 50.000 ejemplares al Museo de Ciencias Naturales de Madrid, junto con las notas y publicaciones, excepto una pequeña parte que fue depositada en el MZB, en la que destaca especialmente la colección de formícidos con material recolectado en todo el mundo.

    Francesc Vergés i Serra (Barcelona, 1921-Canet de Mar, 1999). Entomólogo aficionado. Su colección entomológica ingresó en el MZB el 7 de junio de 2000, cedida por sus hermanos Antoni y Montse, conocedores de su voluntad puesto que en vida había sido colega de los entomólogos del Museo. Se trata de una colección de himenópteros donde los grupos dominantes son, entre otros, los apoideos y vespoideos de la península Ibérica. Es una colección de referencia que contiene unos 13.500 ejemplares distribuidos en 90 cajas entomológicas. Todo el material de esta colección fue recolectado, documentado y parcialmente clasificado por Francesc Vergés i Serra.

  • Colección de ortópteros

    La colección de ortópteros contiene unos 13.500 ejemplares y presenta especímenes de la mayor parte de familias de la región paleártica, aunque por su abundancia e interés destacan los ejemplares de península ibérica, Baleares y Canarias. Además hay que mencionar el ingreso, producido recientemente, de la colección Olmo, que enriquece y diversifica aún más la colección preexistente.

    Josep Maria Olmo i Vidal (Sant Adrià de Besòs, 1963). Doctor en Biología y reconocido entomólogo especialista en ortópteros. En 2002 publicó el catálogo: Atlas dels Ortòpters de Catalunya. A principios de 2010 donó al Museo su colección particular de insectos, en su gran mayoría ortópteros, que le sirvió de base para el catálogo antes mencionado. La colección consta de 55 cajas entomológicas que incluyen un total de 6.583 ejemplares de insectos, preservados en seco. 36 cajas son de ortópteros, con representantes de celíferos y ensíferos. La mayor parte de especímenes fueron recolectados en la península ibérica y, en especial, en Cataluña. Esta colección es fruto de muchos años de recolección e investigación entomológica, aficiones que sabemos que mantiene y que esperamos siga cultivando siempre.

  • Colección de hemípteros

    La colección de hemípteros comprende representantes de la mayoría de familias de la región paleártica y una parte de las familias más abundantes del África y la América tropicales. Consta de unos 41.600 ejemplares preservados en seco y en alcohol y entre las colecciones que la componen hay que destacar la de Juan Torres Sala.

    Juan Torres Sala de Orduña Feliu (Pego, 1892-Valencia, 1974) fue un político y destacado entomólogo valenciano, miembro de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Reunió una gran colección de coleópteros, lepidópteros y hemípteros y, además, adquirió la colección del también entomólogo valenciano Emilio Moroder Sala (1882-1939). La parte de hemípteros ingresó en el Museo de Zoología en 1965 mediante un intercambio con la Fundación Entomológica Torres Sala.

    Manel Mir (Barcelona, 1936-Barcelona, 2005). Empresario y aficionado a los pigmentos naturales, que le impulsaron a viajar durante años por América del Sur y Canarias, donde se convirtió en un gran conocedor del cultivo de la cochinilla y del comercio de su pigmento: el carmín. Con los conocimientos adquiridos creó en Barcelona un centro no lucrativo para el estudio y difusión de la cochinilla denominado La Casa de la Cochinilla-Nocheztlicalli. El 29 de septiembre del año 2000 ingresó en el Museo gran parte de su colección de muestras de insectos hemípteros y sus pigmentos, que consta de casi un centenar de frascos de vidrio artesanales, la mitad de los cuales aproximadamente contienen ejemplares secados de cochinilla del cactus Dactylopius coccus (Hemiptera: Sternorrhyncha: Coccoidea: Dactylopiidae) procedentes de diferentes plantaciones de América del Sur. La otra mitad conserva distintas clases de extractos de carmín en varias concentraciones y formas de presentación, como polvo y laca, entre otras.

  • Colección de galas o zoocecidios

    Las agallas o zoocecidios son deformaciones anómalas de células, tejidos y órganos vegetales que se desarrollan a partir de la acción específica de un agente cecidiógeno. La capacidad de formar agallas está muy extendida y los distintos grupos implicados en la producción de estas deformaciones, que incluye desde virus y bacterias hasta un amplio abanico de familias de insectos, es sorprendente.

    El Museo tiene en depósito una destacada colección de agallas, cuyo fondo está formado por la colección Vilarrúbia, que contiene más de doscientos modelos de agallas diferentes y que fue empleada como material de referencia para establecer el estado de conocimiento actual de la cecidiología catalana.

    Antoni Vilarrúbia i Garet (Balenyà, 1901-Balenyà, 1957) fue entomólogo y profesor de la Escuela Superior de Agricultura. Creó la sección de Apicultura del Museo de Zoología de Barcelona. De 1932 a 1957 fue recolector del Museo y posteriormente conservador de entomología. Amplió enormemente las colecciones ya existentes, que además fueron enriquecidas con el traslado de las colecciones de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona al MZB, promovida en el año 1926 por Josep Maria Bofill i Pichot, entonces secretario perpetuo de la Academia, que también había sido presidente de la Institució Catalana d’Història Natural y del Institut d’Estudis Catalans. Especialista en himenópteros, tiene dedicadas por esta razón algunas especies de insectos de este orden, aunque también recogió lepidópteros. Donó al Museo material diverso de Lycaneidae y de microlepidópteros que fue integrado en la colección Sagarra. Es autor, entre otros trabajos, de Les zoocecídies de les plantes de Catalunya (1936), extensa monografía de las agallas catalanas y de Zoocecidias de la Península Ibérica, I. Cynipidae (g. Neuroterus) (1956). La colección de cecidias de Torrellebreta, Balenyà, fue legada al Museo de Zoología de Barcelona, donde está depositada actualmente. Junto con las agallas, Antoni Vilarrúbia conservó adultos obtenidos de estas formaciones, pero no los clasificó casi nunca excepto que fuesen sus causantes directos. Gracias a la correspondencia mantenida con Tavares, algunas de las especies depositadas en su colección tienen una importancia relevante.

  • Colección de arácnidos y miriápodos

    La colección de arácnidos y miriópodos consta de unos 25.000 ejemplares, fruto de campañas de recolección antiguas y recientes en la península Ibérica y el norte de África, tanto en el exterior como dentro de cavidades. Los escorpiones, los pseudoescorpiones y las arañas son los mejor estudiados ya que son grupos sujetos a proyectos internos de revisión y determinación por los especialistas correspondientes. Del fondo del Museo puede destacarse la colección Ventalló.

    Domènec Ventalló i Verges (Rubí, 1888-1959) era licenciado en Farmacia. Trabajó en el Museo entre 1911 y 1941. En el año 1932 obtuvo la plaza de regente de la sección de arácnidos y miriópodos del Museo de Ciencias Naturales. Ese mismo año cedió su colección de estos grupos de artrópodos al Museo. Los especímenes, procedentes básicamente de Cataluña, están preservados en alcohol de 70º y poseen un gran interés documental.

El crecimiento de la colección de artrópodos se debe principalmente a la donación de colecciones completas de investigadores particulares que, siguiendo la política actual de crecimiento, son admitidas para ampliar el fondo del Museo. Pero la colección también se enriquece año tras año con pequeñas recolecciones de colaboradores del Museo y de particulares. Además, el Departamento participa en varios proyectos de investigación en los que se desarrollan campañas de recolección para el seguimiento de la biodiversidad de artrópodos y que dan lugar al ingreso de un volumen considerable de muestras que hay que separar, preparar y documentar (para más información, ver el apartado de investigación).

 

El proceso de preparación de las muestras de artrópodos incluye diferentes técnicas en función del espécimen. El tipo de preparación depende de las características del exosqueleto, del grosor de la capa quitinosa y también del tamaño corporal. Para la mayoría de insectos se utiliza el método de deshidratación y preservación en seco, que obliga a colocarlos con los apéndices extendidos antes de que queden secos en una postura definitiva. En el caso de ejemplares pequeños y poco quitinizados se opta por la preservación en líquido conservante (preferentemente alcohol de 70º), procedimiento que también se emplea para muestras en estadios larvales o juveniles y en la mayoría de artrópodos no insectos, como los arácnidos, crustáceos y miriápodos. Además, en ciertos grupos con caracteres morfológicos externos idénticos es imprescindible efectuar preparaciones anatómicas de genitalias de insectos, lo que supone la extracción y disección del aparato reproductor. En la actualidad, una parte de las muestras capturadas se recolectan y preservan en alcohol absoluto y se mantienen refrigeradas a 4ºC para facilitar los estudios moleculares posteriores.

El espécimen, una vez preparado, se registra, se documenta y se coloca en cajas entomológicas o viales de cristal (según el sistema preservante), en el armario o estante correspondiente, donde se almacena en condiciones ambientales óptimas.