Una carta publicada en la revista Science denuncia que se están usando autorizaciones para supuestos proyectos de investigación para capturar aves sin los estándares legales, científicos y éticos esenciales
Personal científico de diferentes centros de investigación, entre los que figura Joan Carles Senar, jefe del Área de Investigación del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, alerta en una carta publicada en la revista Science del uso indebido de permisos científicos para justificar la captura de aves silvestres, una práctica prohibida por la Unión Europea (2009) excepto en casos muy concretos y estrictamente regulados.
Los autores denuncian que, tras la suspensión en 2018 a nivel estatal de los permisos de caza que permitieron la captura de cerca de 1,7 millones de ejemplares entre 2013 y 2018, ya contradiciendo entonces la normativa comunitaria, algunos gobiernos autonómicos han empezado a conceder autorizaciones de captura bajo la figura de proyectos presuntamente científicos, incluso en espacios protegidos, pero que estarían persiguiendo otros fines.
Según la comunidad científica, estas autorizaciones reproducen estrategias ya sancionadas en otros países, como Malta, o comparables al uso de la «caza científica» como justificación de la captura de las balas en Japón. De hecho, estos permisos, incluso aprueban métodos prohibidos por la propia normativa europea —como reclamos vivos o trampas de red— y no tienen protocolos estandarizados, supervisión ética independiente y transparencia en los datos, lo que pone en duda su legitimidad científica.
«El estudio y captura de animales vivos es esencial para comprender y conservar la biodiversidad, pero sólo se puede considerar ciencia cuando se basa en rigor metodológico, control independiente y transparencia», señala Senar. «Utilizar el lenguaje científico para justificar capturas recreativas no es investigación: es una mala práctica que perjudica a las especies y desacredita la ciencia».
En este sentido, los firmantes advierten que estas iniciativas vulneran los estándares éticos de la investigación ornitológica en Europa y erosionan la confianza pública en la ciencia. Por ello, instan a las autoridades a garantizar que cualquier captura con fines científicos cumpla estrictamente con los requisitos legales mínimos, y sea realizada exclusivamente por personal científico cualificado.
Además de Senar, firman la carta expertos del CSIC de la Estación Biológica de Doñana, el Instituto Pirenaico de Ecología, el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, la Estación Experimental de Zonas Áridas y del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y de la Universidad de Sevilla, la Universidad de Huelva, así como de SEO BirLife.
Referencia: Juan José Negro, Antoni Margalida, Carlos Camacho, Beatriz Arroyo, François Mougeot, José Luis Tella, David Serrano, Francisco Valera, Juan Arizaga, Jordi Figuerola, Eloy Revilla, Ismael Galván, Irene Mendoza, José Prenda, Airam Rodríguez, Josabel Belliure, Rafael Arenas, Juan Carlos Atienza, Tomás Redondo, Joan Carles Senar. Misusing research to trap songbirds in Spain. Science. https://doi.org/10.1126/science.aee3825
